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Me nací
Me nací,
Y fue de esta manera:
Tomé cuatro crayones
Y me apuré en los trazos
-la tosca facha que se ve-
En el teclado urgí una melodía
De cuatro tonos grises.
Con el rostro usé jabón
(del neutro) y guante de crin
En las ojeras.
Me tiré de cabeza contra la pared
Para ver si estaba viva
Pero no podía largar el llanto.
El vagido fue, pues, un aullido
Más bien hacia el ocaso
Por el este de un púrpura atenuado.
En el espejo
Imago que interroga sin respuesta
¡bautismo!
Larva fina que no adivina rostro me nací,
Me faltó el nombre.
Entonces,
Me arrojé al agua de sal
Para ser hija de alguien
Y conocí las lágrimas
-palabra del padre-
Me ungí luego con grasa de sartén
Usada muchas veces
-la más pura- apuros de matrona.
(ningún sacerdote aceptó hacerse cargo
Habráse visto, de mujer)
Ahora trato de acordarme
De un útero guarida
Oscuro fresco tibio iluminado
Lacustre marítimo fluvial,
Amniótico hidratante
Agua en torbellino, fuente de la magia…
No recuerdo.
Por eso, sin madre
Me nací
Me puse un nombre que no existe,
Me vestí con ropas blancas para el óleo de la frente
Y de negro para el óleo de los pies
-ir ganando tiempo-
Ayer mismo me nací, todo el mañana
tomado de: poemania 124
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